miércoles, 23 de noviembre de 2016

chistes de infieles


amigos

Un par de amigos están tomando algo en un Bar y uno le dice al otro:
- Oye, el otro día tu mujer me contó un chiste tan pero tan bueno, que me caí de la cama.

La desgracia

- ¿Te has enterado ya de la desgracia de Juan?
- No, ¿qué le ha pasado?
- Se fugó con mi esposa...

el descanso

- A ver, Luisito, vas a definir ante toda la clase la palabra descanso
- Pero profesor, es que no sé lo que es.
- Una pista: ¿qué hace tu papá después de trabajar?
- ¡Eso es lo que mi mamá quisiera saber!

floristas

- ¿Cuál es el colmo de una florista?
- Llamarse Margarita y que el capullo de su novio la deje plantada

Los dias

 Pepe, ¿te has fijado que el vecino besa todos los días a su mujer cuando se va al trabajo? ¿Por qué no haces lo mismo?
- ¿De verdad no te imparta que bese a la vecina?

el conocido

-Vengo a decirte que tu mujer está ahora acostada con tu mejor amigo.
-Bah, ya los he visto, pero ni era mi amigo ni nada, sólo un conocido.

los cuernos

Tienes más cuernos que un vikingo montando un reno con los bolsillos llenos de caracoles

pendiente

- Hombre Paco, pero tú, ¿desde cuándo llevas un pendiente?
- Desde que lo encontró mi mujer en el coche y le dije que era mío.

Un andaluz

Paco , un andaluz de viaje en Japón, se compra un par de gafas de tecnología punta que permiten ver a la gente sin ropa.
Se las pone y ve pasar a una y a otra.
Todas sin ropa. estaba encantado.
Se las pone, sin ropa.
Se las quita, vestidas.
Se las pone, sin ropa.
Se las quita, vestidas.
¡Por Dios, que maravilla!
Incluso adelanta el viaje de vuelta a casa para enseñarle a su mujer la novedad.
En el avión, se siente enloquecido viendo a las azafatas en pelota picada.
Se las pone, sin ropa.
Se las quita, vestidas.
Se las pone, sin ropa.
Se las quita, vestidas.
Cuando llega a casa, y antes de abrir la puerta, se coloca las supergafas, para ver sin ropa a su mujer Luisa .
Abre la puerta y allí está ella, su querida esposa, con Pedro, su mejor amigo.
En el sofá. ¡sin ropa!
Se quita las gafas, sin ropa.
Se pone las gafas, sin ropa.
Se las quita... sin ropa.
Se las vuelve a poner... sin ropa.
Y no puede evitar un grito desgarrador:
- ¡Me cagoendiez! ¡¡¡Nuevas y ya no funcionan! ¡¡Chinas tenían que ser!!!!

Pepe

- ¿Qué día es hoy, Pepe?
- Pues no sé. Espera a que le pregunte a mi mujer.
- María. ¿qué-es-soy?
- ¡¡Impotente!!
- ¡No, no, digo de día!
- ¿De día? ¡Cornudo!

tu mujer

- Ayer me encontré con tu mujer.
- ¿Y qué?
- Pues que tienes más cuernos que un vikingo subido en un ciervo con los bolsillos llenos de caracoles

Manolo y pilar

Manolo se casó con Pilar. Él no lo sabía, pero Pilar había pasado de mano en mano antes de conocerlo. La noche de bodas estuvieron en el hotel del pueblo. Como los lugareños eran muy chismosos se amontonaron junto a la puerta de la habitación de Manolo y Pilar para oír que pasaba.
Lo primero que escucharon fue que Manolo decía:
- Ahora voy a besarte como nadie lo ha hecho, Pilar.
Afuera se corrió el rumor:
- ¡La va a besar! ¡La va a besar!
- Ahora voy a abrazarte como nadie lo ha hecho, Pilar,
- ¡La va a abrazar! ¡La va a abrazar!
- Y ahora voy a hacerte lo que nadie le ha hecho antes, Pilar
- La va a matar! ¡La va a matar!